Veratrum Album en Homeopatía: Repertorio, Toxicidad y Evidencia

Planta Veratrum album o eléboro blanco con hojas plegadas alternas y flores blanquecinas

Información Adicional

Resumen clínico y botánico: Veratrum album (conocido como eléboro blanco o vedegambre) es una planta herbácea perenne de la familia Melanthiaceae, nativa de Europa y Asia templada. En estado natural es extremadamente tóxica por sus alcaloides esteroideos cardiotóxicos y neurotóxicos. En la tradición homeopática se emplea en diluciones ultramoleculares según descripciones históricas de la Materia Médica, aunque los organismos científicos internacionales señalan que no existe evidencia clínica demostrada de eficacia terapéutica.

  • Nombre científico y común: Veratrum album L. (eléboro blanco, vedegambre o ballestera).
  • Familia y origen: Familia Melanthiaceae; habita en praderas húmedas de montaña en Europa y el oeste de Asia.
  • Estado en la Materia Médica tradicional: Remedio clásico repertorizado por Samuel Hahnemann para cuadros históricos de colapso, frío extremo y alteraciones conductuales.
  • Toxicidad en estado bruto: Muy alta; contiene protoveratrinas, jervina y veratramina que provocan bradicardia severa, hipotensión, vómitos incoercibles y riesgo letal.
  • Condición regulatoria y médica: Prohibido su uso herbolario casero; cualquier cuadro de deshidratación aguda, síncope o trastorno psiquiátrico requiere atención médica urgente.

Artículo Detallado

Origen botánico y bioquímica verificada de Veratrum album

Veratrum album L., conocido popularmente en español como eléboro blanco, vedegambre o hierba de ballesteros, es una planta herbácea perenne con rizoma carnoso perteneciente a la familia Melanthiaceae (anteriormente clasificada dentro de las Liliáceas). Crece de forma silvestre en pastizales subalpinos y zonas montañosas húmedas de Europa y Asia occidental, alcanzando hasta 1.5 metros de altura con hojas anchas, plegadas y flores blanco-verdosas agrupadas en panículas.

Un aspecto crítico desde la botánica médica y la toxicología es su frecuente confusión morfológica con la genciana amarilla (Gentiana lutea) cuando ambas plantas aún no han florecido. Mientras que las hojas de la genciana son opuestas, las de Veratrum album se disponen de manera alterna y espiralada; esta confusión en la recolección silvestre para preparar licores o infusiones digestivas es una causa documentada de intoxicaciones graves en Europa.

Desde el punto de vista fitoquímico, toda la planta —y especialmente su rizoma— concentra más de cincuenta alcaloides esteroideos (como la protoveratrina A y B, la germina, la jervina y la ciclopamina). Estos compuestos se unen a los canales de sodio dependientes de voltaje en las células nerviosas y miocárdicas, impidiendo su inactivation normal.

Perspectiva en la tradición homeopática frente a la medicina convencional

Dentro de la historia de la homeopatía, Veratrum album fue incorporado por Samuel Hahnemann en su Materia Medica Pura. Tradicionalmente, los textos homeopáticos antiguos asociaron este preparado con estados que mimetizaban la intoxicación aguda por la planta: evacuaciones digestivas masivas acompañadas de sudor frío en la frente, postración extrema, sensación de frío glacial y cuadros históricos de agitación psicomotora o delirio.

Para elaborar las preparaciones descritas en la Materia Médica, la tintura madre obtenida del rizoma se somete a diluciones seriadas y sucusiones sucesivas en una farmacia especializada, buscando reducir o eliminar la presencia molecular de los alcaloides tóxicos.

En contraste, desde el marco de la medicina basada en la evidencia y de instituciones como el National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH) y MedlinePlus, los síntomas listados en los repertorios clásicos representan observaciones históricas e interpretaciones doctrinales del siglo XIX, pero no constituyen evidencia clínica de eficacia para curar infecciones gastrointestinales, colapso circulatorio ni trastornos de salud mental como la ansiedad y el estrés o la depresión.

Abordaje histórico en farmacología y abandono clínico

A mediados del siglo XX, extractos estandarizados de alcaloides de Veratrum llegaron a investigarse en la medicina alopática para el manejo de crisis hipertensivas. Sin embargo, su uso farmacológico fue abandonado debido a su estrechísimo margen terapéutico: la dosis capaz de reducir la presión arterial estaba peligrosamente cerca de la dosis que desencadenaba intoxicación severa y arritmias cardíacas.

Seguridad, toxicidad en estado bruto y regulación sanitaria en México

El consumo de la planta fresca, seca, en infusiones, polvos o extractos herbales artesanales es altamente peligroso y potencialmente mortal. La ingesta de apenas unos gramos del rizoma o las hojas activa el reflejo de Bezold-Jarisch, desencadenando una tríada clínica característica: hipotensión arterial marcada, bradicardia sinusal o bloqueos auriculoventriculares, y vómitos intensos precedidos de ardor bucofaríngeo y parestesias.

Además, alcaloides como la jervina y la ciclopamina poseen efectos teratogénicos comprobados en mamíferos, ya que inhiben la vía de señalización embrionaria Sonic Hedgehog, provocando malformaciones craneofaciales severas si se exponen durante la gestación. En México, la vigilancia de insumos para la salud y la prevención frente a plantas prohibidas o productos milagro está regulada por la COFEPRIS, que exige que cualquier medicamento homeopático cuente con registro sanitario oficial y procesos validados que garanticen la ausencia de toxicidad.

Cuándo acudir al médico de inmediato (señales de alarma)

Ningún preparado homeopático o alternativo debe sustituir la atención médica de urgencia ni el tratamiento psiquiátrico o rehidratante. Acuda de inmediato a un servicio de urgencias hospitalarias si se presenta cualquiera de los siguientes signos:

  • Diarrea líquida profusa o vómitos persistentes que impiden retener líquidos, acompañados de sed extrema, boca seca o disminución de la orina.
  • Sudoración fría, palidez intensa, coloración azulada en labios o uñas (cianosis), mareo al ponerse de pie o desmayo (síncope).
  • Pulso anormalmente lento, irregular o dolor opresivo en el pecho.
  • Alteraciones agudas del estado mental, alucinaciones, ideas delirantes, agitación severa, insomnio absoluto con desconexión de la realidad o ideación autolítica.

Tabla comparativa: Planta bruta vs. Preparado homeopático vs. Medicina convencional

Criterio de análisisPlanta en estado bruto (Fitoterapia / Silvestre)Preparado homeopático (Dilución tradicional)Medicina convencional (Alopática)
Sustancia y composiciónRizoma y hojas de Veratrum album ricos en alcaloides esteroideos (protoveratrinas, jervina).Diluciones seriadas (centesimales o decimales altas) a partir de la tintura madre.Fármacos específicos con principio activo cuantificado, sueros de rehidratación oral o intravenosa.
Mecanismo o fundamentoActivación persistente de canales de sodio en nervios y corazón (efecto neurotóxico y cardiotóxico).Principio tradicional de similitud basado en textos históricos del siglo XIX.Corrección fisiopatológica demostrada en ensayos clínicos controlados.
Seguridad y riesgo tóxicoRiesgo tóxico extremo; provoca vómitos severos, bradicardia, hipotensión, teratogenicidad y muerte.En diluciones altas registradas no presenta toxicidad química directa, pero conlleva riesgo si retrasa el tratamiento médico.Perfil de seguridad y efectos adversos monitorizados mediante farmacovigilancia estricta.
Indicaciones validadasNinguna en uso interno humano actual; obsoleta por su estrecho margen terapéutico.Uso exclusivamente tradicional sin eficacia clínica demostrada según NCCIH y autoridades sanitarias.Tratamiento de primera línea para gastroenteritis severa, choque hipovolémico y trastornos psiquiátricos.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro tomar Veratrum album en té o extracto natural?

No. Bajo ninguna circunstancia debe ingerirse la planta Veratrum album en infusiones, macerados o cápsulas herbales. Sus alcaloides resisten el calor y la desecación, pudiendo provocar un paro cardiocirculatorio o hipotensión grave en pocos minutos tras su consumo.

¿Por qué el repertorio homeopático menciona síntomas de delirio y cólera?

Los repertorios homeopáticos fueron redactados en los siglos XIX y XX recopilando tanto los síntomas observados en envenenamientos accidentales con la planta (vómitos, diarrea acuosa, frialdad y colapso similares a los del cólera) como interpretaciones clínicas de la época sobre cuadros psiquiátricos no tratados. Hoy deben leerse como un registro histórico y no como indicaciones médicas vigentes.

¿Puede utilizarse para tratar una deshidratación por diarrea o vómito?

No como sustituto del manejo médico. La deshidratación aguda por gastroenteritis requiere reposición inmediata de agua y electrolitos mediante Vida Suero Oral o hidratación intravenosa hospitalaria. Retrasar la rehidratación convencional pone en riesgo la vida, especialmente en niños pequeños y adultos mayores.

¿Por qué se confunde el eléboro blanco con la genciana amarilla?

Ambas especies comparten el mismo hábitat en praderas de montaña europeas y poseen hojas grandes con nervaduras marcadas antes de florecer. Sin embargo, Gentiana lutea tiene hojas opuestas y flores amarillas, mientras que Veratrum album presenta hojas alternas y flores blanquecinas; confundirlas al recolectar raíces produce intoxicaciones graves.

Fuentes y referencias

Descripción Detallada y Síntomas

Nota editorial y médica: Los siguientes síntomas y su escala tradicional de valoración (*, **, ***) provienen íntegramente de los repertorios históricos de la Materia Médica homeopática (nombre tradicional: Eléboro blanco). Se presentan con fines documentales y de consulta histórica; no representan afirmaciones de eficacia clínica demostrada ni sustituyen el diagnóstico médico o psiquiátrico profesional.

Síntomas Mentales

  • *** 1. Una acentuada tonalidad megalomaníaca colorea con vivos matices el núcleo de la personalidad de Veratrum album. Mientras esta tendencia se mantiene dentro de límites aceptables y tolerables para los demás, él tiene una ambición desmedida para llegar a metas bien definidas, que consisten, esencialmente, en la consecución de una posición social y material de privilegio, ambición a cuyo servicio va a poner todos los recursos, buenos o malos, de que dispone, sin reparar en nada ni en nadie para lograrlo. El punto de partida de su conducta radica en el alto concepto que tiene de sí mismo, que lo hace ser muy altanero y adoptar actitudes de desprecio hacia los demás, en las que va implícita alguna sensación de inseguridad o falta de confianza en sí mismo. Es amable con sus superiores o con los extraños y, en cambio, duro y aun insolente con sus inferiores o sus familiares. Mientras prosigue en el camino hacia su meta, que nunca llega, porque su ambición se incrementa cuanto más tiene, adopta actitudes de fanfarronería y le gusta ser considerado un hombre rico o se hace pasar por tal, gastando y derrochando su dinero, y suele ser afectado en gestos y actos. No vacila ante nada para subir, aun «pisando cabezas», frase que pinta claramente su personalidad; es muy activo y siempre ocupado, pero también mentiroso (nunca dice la verdad), falso, tramposo, intrigante, dañino, cruel, malévolo, con una marcada tendencia a calumniar, a reprochar, a insultar o blasfemar y a poner en ridículo a los demás; carece de sentido moral, no tiene sentimientos de honor y no tiene respeto o veneración por nadie de los que lo rodean; critica a todo y a todos y les encuentra faltas, es rudo, grosero y gritón y, a menudo, en el trayecto a veces largo hacia su meta, se descorazona o se lamenta, y se desespera por su posición social, que no lo satisface nunca. Adopta a veces actitudes dominantes o dictatoriales, imbuido de su propia grandeza y, en ocasiones, para dar más fuerza a una orden o a una decisión, golpea con el pie en el suelo, y no admite que lo contradigan. Es ávido, no solo en sus ambiciones, sino también cuando come (es un glotón), y puede sufrir trastornos derivados de frustraciones o de ambiciones frustradas o de fracasos en sus negocios o por ser despreciado o por su amor propio herido. Es común que tenga una expresión ansiosa o que nunca sonría, porque su alegría de vivir está anulada por su ambición.
  • *** 2. Cuando su tendencia megalomaníaca, o delirante en general, sobrepasa los límites sociales aceptables, aparecen cuadros de alienación mental de todo tipo. Hahnemann mismo ya afirmó que Veratrum album «tiene el poder de curar casi un tercio de los insanos internados en manicomios (y, en todo caso, como un medicamento intercurrente)». En los cuadros delirantes hay diversidad de ilusiones y alucinaciones: cree estar ciego; dice que tiene cáncer; que es sordomudo; que él es Cristo; que está en comunicación con Dios, o que está en el cielo hablando con Dios (alucinaciones religiosas); que él es un príncipe o una persona de alcurnia o una gran persona, o que tiene riquezas, y que derrocha o malgasta el dinero y que está arruinado; que está embarazada, o que tiene dolores de parto; que ha cometido un crimen o que está condenado o poseso; o está desolado por una desgracia imaginaria; que su nariz es más larga; que conversa con gente ausente; que es un cazador; que come cosas sucias; que ve perros o caras; las alucinaciones pueden acompañarse de risas, locuacidad o gritos. Delirio ansioso, salvaje, rabioso; cómico; erótico; alegre, locuaz; maníaco; murmurante; ruidoso; aparece especialmente durante los escalofríos y la fiebre, con las cefaleas, después de una hemorragia, en la meningitis cerebroespinal, antes y durante la menstruación, con y por los dolores, en septicemias; a veces acompañado de sudores fríos o de frío o de sed, o de risas o con sopor; a menudo cree que lo persiguen, o está insensible con los ojos muy abiertos y no reconoce a nadie o salta bruscamente de la cama y escapa. Salvajismo, ferocidad. En los accesos maníacos o delirantes, corre por las calles, peor al anochecer y en paroxismos. Insania: erótica, aun en la menopausia; puerperal; megalomanía, con altanería y orgullo desmesurados, o con glotonería; religiosa; manía persecutoria; después de ganar una fortuna; con desesperación y disgusto de la vida por miedo a perder su posición; con dolores intolerables, con ansiedad o inquietud, con ganas de viajar; con risas; con gestos de loco. Estados maníacos o demenciales: con rabia; con cantos (peor de noche y durante la fiebre); rompe o desgarra su ropa u objetos, destruye o corta la ropa en pedazos. Hace intentos de escapar, de correr huyendo; en la meningitis cerebroespinal; salta bruscamente de la cama. Afecciones religiosas, melancolía religiosa, delirio místico; se arrodilla y reza; locuacidad sobre temas religiosos; duda o se desespera por la salvación de su alma, con intensa ansiedad. Rabioso, comete actos de violencia; peor de noche; en paroxismos; con gritos y juramentos, o con deseos de morder; con calor en el cuerpo; a veces durante la cefalea. No reconoce a nadie, ni a sus parientes. Comportamiento o lenguaje absurdo; abraza y besa a todos, aun a objetos inanimados, peor antes de la menstruación; rehúsa comer; aplaude; quiere morder las cucharas, muerde sus zapatos y traga los pedazos. Escupe en la cara de la gente. Hace mucho ruido. Coprofagia.
  • ** 3. Desesperación: durante los escalofríos, fiebre y sudoración; con los dolores; durante la supresión de la menstruación, o premenstrual; por la salvación de su espíritu en el más allá (con ideas de suicidio, ahogándose). Se queja, se lamenta, peor al anochecer. Tristeza: durante la menopausia; en el parto y puerperio; premenstrual; a veces con remordimientos y autorreproches. Cavila en un rincón, sentado quieto, como sumido en pensamientos tristes. Taciturno, peor en el embarazo. Inconsolable; por una desgracia imaginaria.
  • ** 4. Miedo especialmente a la mañana; a morir; de la soledad (no tolera estar solo); de la apoplejía; por la diarrea; de ser envenenado; a cosas imaginarias; con sobresaltos; con deseos de huir. Ansiedad: de noche; durante los escalofríos, después de comer; antes y durante la defecación; después de un susto; por esfuerzos mentales; con miedo; con sudores fríos; peor parado, mejor al aire libre. Sentimiento de culpa. Angustia: con palpitaciones; con opresión, con deseos de sentarse en la cama y saltar de ella; con sudores fríos en la frente.
  • * 5. Tiene características mentales destacadas en el terreno sexual que, acentuadas, integran a menudo delirios eróticos; lascivia, exhibicionismo, impudicia (quiere estar desnudo); sensualidad acentuada; satiriasis; ninfomanía, especialmente antes y durante la menstruación. Usa un lenguaje obsceno.
  • * 6. Indiferente, no siente ningún deseo o acción de su voluntad; no presta atención a nada; peor con la fiebre o en la tifoidea. Distraído, ausente. Aversión a contestar; contesta con monosílabos, o no quiere contestar o lo hace incorrectamente. Aversión al marido y a los hijos.
  • * 7. Intelectualmente, puede haber confusión, peor parado, mejor al agacharse; está como en un sueño; imbecilidad; teoriza; pensamientos persistentes. Estupor; inconsciencia en la que cae por el menor movimiento, al erguirse en la cama, después de defecar, durante la menstruación, o por supresión de la misma. Estados de semiinconsciencia. Histeria, peor en la menstruación.
  • * 8. Dipsomanía.
  • 9. Trastornos: por ira, con ansiedad o con pena silenciosa; por anticipación; por sustos; por penas; por alegría excesiva; por amor no correspondido; por mortificación; por sorpresas agradables; por frustraciones, etc.
  • 10. Simula o finge enfermedades (sobre todo ceguera o sordera), o embarazo.
  • 11. Pueden existir características positivas: afectuoso, dulce, alegre, lleno de esperanzas, gran laboriosidad (especialmente premenstrual). Otras que son negativas: celos, cobardía, deseos de ser paseado en brazos, minuciosidad excesiva, suciedad; vaga de un lado a otro por la casa.
  • 12. Es un medicamento a tener en cuenta durante la agonía.

Síntomas Generales

  • *** 13. Colapso, especialmente después de vomitar o de la diarrea y en el cólera; con postración completa y rápido descenso de la vitalidad; acompañado de frío helado (ver 14) y cianosis. Desmayos: por excitación, por sustos, por esfuerzos, durante la cefalea, durante el parto, durante la menstruación, por moverse, por los dolores (en general y de los dientes), durante las palpitaciones, después de mover el vientre, por la menor herida o pérdida de fluidos. Shock postoperatorio. Gran debilidad, brusca, rápida o repentina; paralítica; peor de mañana, por la diarrea, durante la menstruación, por la sudoración, por esfuerzos o por caminar; por hemorragias.
  • *** 14. Frío intenso, helado, objetivo y subjetivo; en la piel de todo el cuerpo o en sitios localizados, en especial durante la diarrea o la menstruación, a veces con sensación de calor interno; en el vientre; vértex, nariz, cara, lengua, aliento, sudores, etc. (ver Particulares).
  • *** 15. Descargas copiosas, acuosas y que lo agotan: diarrea, vómitos, micciones, salivación, sudores, etc. (ver Particulares).
  • ** 16. Cianosis.
  • ** 17. Peor: por el tacto; por la presión; por agacharse; por el movimiento; de noche, y a la mañana al despertar; por el tiempo frío y húmedo; por la humedad; por los cambios de tiempo; por el calor; por una habitación calurosa; por el agua caliente; por sustos; antes y durante la menstruación; antes, durante y después de las deposiciones; durante la sudoración; al aire libre. Malos efectos del opio y tabaco. Mejor: caminando; acostado.
  • * 18. «Para niños y ancianos; los extremos de la vida; personas que están habitualmente frías y deficientes en sus reacciones vitales; gente joven de temperamento sanguíneo y nervioso» (Allen). Adelgazamiento.
  • * 19. Ataques de epilepsia, precedidos de angustia y desesperación. Movimientos convulsivos; calambres. Convulsiones en niños. Tétanos.
  • 20. Sequedad y ardor. Cosquilleo en todo el cuerpo.

Deseos y Aversiones

  • *** 21. Deseos: de alimentos salados, o de sal; de frutas, especialmente ácidas; de hielo; de bebidas frías y alimentos fríos; de cosas refrescantes o jugosas; de arenques y sardinas; de pepinos; de helados; de sopas; de pickles (encurtidos); de alimentos ácidos. Aversión a alimentos calientes.

Síntomas Particulares

  • *** 22. Vértigo peor caminando, con sudores fríos en la frente, visión oscurecida y desmayos. Jaquecas que hacen crisis con una micción copiosa. Pesadez en la cabeza. Hemicráneas. Cefaleas paroxísticas; antes y durante la menstruación; con náuseas y vómitos. Cefaleas en el vértex. Se agolpa la sangre en la cabeza al agacharse. Sensación de tener el cerebro roto en pedazos. Sensación de viento frío que atraviesa la cabeza. Cabello como si lo tuviera electrificado; doloroso. Frío en el vértex, como si tuviera allí un pedazo de hielo (con pies fríos y náuseas), peor al levantarse de la cama y durante la menstruación, mejor por la presión y echando la cabeza hacia atrás. Sudores fríos en la frente acompañando a todos sus síntomas (es su gran síntoma clave); especialmente con la fiebre y cuando mueve el vientre y después. Sensación de calor y frío en la cabeza al mismo tiempo. Cabeza caliente y sudorosa; el niño se la frota. No puede sostener la cabeza por la debilidad del cuello. Plica polónica.
  • 23. Dolor en los ojos, como golpeados; o ardientes. Ojos vueltos hacia arriba; o fijos; convulsionados y prominentes. Ojos rojos, inflamados, dolorosos, peor el derecho. Ojos azulados; amarillentos; sin brillo, hundidos. Ojeras azules o negras. Copioso lagrimeo con sensación de sequedad en los ojos. Párpados secos; aglutinados cuando duerme; paralizados; temblores en los superiores. Miosis intensa; o midriasis. Diplopía. Ceguera nocturna. Moscas volantes y chispas, sobre todo al levantarse de una silla o salir de la cama.
  • 24. Sensación en los oídos de calor y frío, o como si saliera aire caliente o frío alternadamente de los oídos. Sordera como por obstrucción. Sensación de una membrana estirada delante del oído. Zumbidos y rugidos, peor al levantarse de una silla. Hipoacusia.
  • ** 25. Nariz puntiaguda; parece más larga; fría como hielo. Dolor ulcerativo dentro de la nariz. Dolor en los huesos nasales. Epistaxis de noche o durmiendo; de un solo lado; premenstrual. Siente olor a bosta o a humo. Sequedad nasal. Estornudos violentos y frecuentes. Coriza.
  • ** 26. La cara es un fundamental signo objetivo de Veratrum album: cara muy pálida, fría o helada, cianótica, colapsada, con rasgos hundidos y acentuados, hipocrática, con la nariz puntiaguda y saliente, con la punta helada; roja estando acostada, pálida al erguirse; con expresión ansiosa; o una mejilla roja y la otra pálida; o alterna enrojecimiento con palidez; cara amarillenta. Calor ardiente en la cara, muy enrojecida y con sudores. Neuralgia facial tironeante, extendida al oído, peor masticando. Risa sardónica; trismo. Espuma bucal. Pústulas en la cara, con dolor al tocarlas. Cara abotagada. Labios: cianóticos; colgantes; secos, negros y apergaminados; arrugados, agrietados, pálidos. Erupción en las comisuras. Acné peribucal y en el mentón. Dolor e hinchazón en las glándulas submaxilares.
  • 27. Odontalgias con cara hinchada, sudores fríos frontales y las características generales del remedio; peor masticando aun alimentos blandos. Dientes flojos. Rechina los dientes; despierto y dormido. Dientes pesados, como llenos de plomo.
  • ** 28. Boca seca, viscosa; con ardores. Salivación salada, acre, con náuseas. Frío o ardor en boca y lengua. Lengua seca, negruzca, agrietada; o roja e hinchada; o pálida, fría y arrugada; o con saburra amarillenta. Gusto picante y fresco, como por menta. Gran sequedad del paladar con sed. Aliento frío. Tartamudez. Afasia. Gusto amargo, bilioso o pútrido; el agua tiene gusto amargo.
  • 29. Dolor de garganta constrictivo, peor al tragar. Hinchazón de la garganta con peligro de sofocación. Frío o ardor en la garganta; sequedad que no mejora bebiendo. Bocio exoftálmico.
  • *** 30. Sed insaciable, extrema, de grandes cantidades por vez (o de a sorbitos), de bebidas frías, que luego vomita; sed peor durante los escalofríos y la sudoración. Náuseas intensas y continuadas, peor después de dormir. Vómitos más de mañana, a mediodía y de noche; durante los escalofríos y la fiebre; después de beber y comer, aun una pequeña cantidad; durante la menstruación y el embarazo; con los mareos; vómitos violentos con diarrea profusa; con sudores frontales fríos y con gran postración; aun por el menor movimiento. Vómitos biliosos o verdosos, negros; sanguinolentos; alimenticios; espumosos; mucosos o acuosos; ácidos; amarillentos. Hipo después de comer, con regurgitaciones biliosas. Hipo violento y frecuente después de vomitar. Gastralgias con hambre y sed. Apetito voraz. Gastralgias después de comer; peor por papas y verduras; mejor por leche y carne. Distensión dolorosa en el epigastrio; vacío; calambres. Gastritis.
  • * 31. Dolores en los hipocondrios. Dolor en el bazo cuando camina y después de comer. Bazo hinchado. Vientre excesivamente dolorido al tocarlo; duro e inflado; hinchado. Cólicos o dolores cortantes periumbilicales precediendo a la diarrea y mejorando después; o como si los intestinos estuvieran anudados o golpeados; peor después de comer. Contracción dolorosa del vientre cuando vomita. Dolores como cuchilladas en el vientre, con diarrea y sed. Ardor en el vientre como si tuviera carbones encendidos. Sensación de frío en el vientre subjetivo y objetivo. Hernia inguinal; estrangulada; sobresale durante la tos. Borborigmos ruidosos. Cuanto más retiene los flatos, más dificultad tiene para expulsarlos. Violenta expulsión de gases por arriba y por abajo.
  • *** 32. Constipación crónica con inactividad rectal y deseos ineficaces; con heces duras y grandes, o como escíbalos redondos y negros, que expulsa con excesivos esfuerzos, con sudores fríos y agotamiento excesivo. Constipación en bebés; o dolorosa en niños. Es uno de los tres principales remedios del cólera asiático (tal vez el más importante), y así como en Cuprum predominan los calambres y en Camphora el frío, en Veratrum album hay un predominio de la diarrea y los sudores; la diarrea es muy abundante, peor de noche, con heces acuosas como agua de arroz, precedidas de dolores de vientre calambroides y cólicos violentos (y, a veces, seguidas) y siempre seguidas de debilidad extrema; con violentos vómitos y diarrea simultáneos; con los inevitables sudores fríos en la frente. Diarrea: en otoño; durante los escalofríos (o escalofríos durante la diarrea); por comer o beber; por el menor movimiento; por fruta; después de un susto; en tiempo caluroso, antes o durante la menstruación; por peras; por verduras. Las heces son biliosas o verdosas o como espinaca picada, o negras; sanguinolentas; marrones; muy copiosas y salen en chorro; mucosas; líquidas o acuosas; con ardor en el ano mientras defeca y después. Evacuaciones involuntarias al expulsar gases. Diarrea en los tuberculosos. Diarrea acompañada de sudores fríos en la frente, terrible agotamiento y desmayos o escalofríos. Presión en el recto con hemorroides. Parasitosis intestinal.
  • 33. Retención de orina. Deseos de orinar con la vejiga vacía; con dolor constrictivo en la uretra detrás del glande. Incontinencia de orina al toser y en la tifoidea. Ardor al orinar. Orina turbia y amarilla; o verdosa u oscura; o rojo oscura, frecuente y escasa.
  • 34. Excoriación en el prepucio. Tironeo en los testículos.
  • * 35. Menstruaciones frecuentes o adelantadas y copiosas, agotadoras; premenstrual: cefalea, vértigo, epistaxis, sudores nocturnos y, a veces, manía sexual; al comienzo: diarrea, náuseas y chuchos (escalofríos); durante: cefalea matinal, náuseas, zumbidos de oídos, sed ardiente y dolores en los miembros; cuando va a terminar: rechina dientes y cianosis. Ninfomanía premenstrual y durante la menstruación por deseos insatisfechos, amor no correspondido, durante el puerperio. Dismenorrea con vómitos y diarrea, frío glacial, sudores fríos y gran agotamiento, que casi le impide estar parada. Prolapso vaginal estrangulado. Amenorrea; o menstruación suprimida con secreción de leche y delirio. Deseo sexual muy intenso, peor en el puerperio y de noche. Amenaza de aborto con sudores fríos, náuseas y vómitos. Dolores de parto agotadores. Supresión de loquios o leche con ninfomanía. Eclampsia. Senos doloridos.
  • * 36. Voz hueca, débil. Contracción espasmódica de la laringe, con sofocación y midriasis. Tos por cosquilleo en la tráquea, seca o con expectoración fácil y amarillenta; después de caminar al aire libre o al entrar a una habitación calurosa, o por beber agua fría; con arcadas; con salivación; con dolor en los costados. Coqueluche, con tos cavernosa, en quintas prolongadas, con eructos, vómitos y dolor en el vientre. Disnea por el menor movimiento y aun sentado. Presión esternal después de comer o beber. Plenitud en el tórax. Calambres en el tórax, con contracción espasmódica de los músculos del tórax y sensación de constricción dolorosa. Cosquilleo retroesternal. Mucosidades bronquiales abundantes que no pueden ser expectoradas. Bronquitis crónicas en ancianos. Tos con cianosis. Pinchazos en los pezones, que luego pican.
  • 37. Violentas palpitaciones con ansiedad precordial. Angina de pecho. Pulso lento o rápido, irregular y débil. Corazón tabáquico. Siente la sangre como si fuera agua fría que corre en los vasos.
  • 38. Rigidez reumática en la nuca, extendida al sacro. Debilidad o parálisis en la nuca, en la coqueluche, que le impide sostener la cabeza. Dolor como fractura en la región lumbar y toda la espalda, peor al agacharse o erguirse. Dolor como calambre entre los omóplatos. Dolor en los omóplatos.
  • ** 39. Debilidad paralítica y dolorosa en las extremidades. Cosquilleo o adormecimiento en los miembros; temblores; rigidez, peor de mañana y después de caminar. Dolores en los miembros como shocks eléctricos; o como por golpes, peor por tiempo frío y húmedo y por el calor de la cama (debe salir de ella), mejor por caminar continuamente. Miembros helados, especialmente en pies y manos durante los escalofríos; y en el embarazo los pies. Uñas y manos azules con los escalofríos. Dolor como una fractura, en los miembros superiores, rodillas (cuando baja escaleras) y piernas. Frío o plenitud e hinchazón en los brazos. Se duermen los miembros superiores; las manos (parecen muertas) y los dedos; las piernas. Temblor en los brazos al asir un objeto; en los pies, con frío. Siente como shocks eléctricos en los codos y rodillas. Cosquilleo en manos y dedos. Calambres en los dedos de las manos, durante el cólera; violentos en las pantorrillas y pies, sobre todo en el cólera. Tensión en los tendones del muslo, como si fueran muy cortos. Pesadez extrema y dolorosa en rodillas, piernas y pies, con dificultad para caminar. Puntadas en los dedos gordos; en los dedos de los pies, peor parado. Gota. Dolor excoriante en los callos de los pies. Neuralgia del plexo braquial. Ciática.
  • 40. Bostezos. Coma vigil, con conciencia incompleta, sobresaltos por sustos, ojos semiabiertos, o uno solo cerrado. Somnoliento al anochecer, insomnio de noche. Insomnio con gran angustia. Sueño pesado, muy profundo. Sueña: que es mordido por un perro y no puede escapar; que lo están cazando; con ladrones, y se despierta asustado, con la idea fija de que es verdad; con peleas. Duerme con los brazos sobre la cabeza. Se queja o gime durmiendo.
  • *** 41. Frío generalizado o en partes, aunque esté muy abrigado, con sudores fríos y viscosos, especialmente en la frente; la piel está helada y muy pálida. Frío en los miembros, sobre todo en los hombros, brazos y pies, con sensación de agua helada corriendo a través de los huesos, o los vasos, con temblores. Estremecimientos y chuchos (escalofríos), con sed de agua helada, y piel de gallina después de beber. Predominio de frío y escalofríos, que van de abajo hacia arriba o descienden. Escalofríos especialmente de mañana, en cama, o que comienzan a las 8 horas; con mareos y náuseas; con la diarrea o la constipación, o con los vómitos; no mejoran en una habitación caldeada ni por el calor de la estufa; aparecen o se agravan después de beber o comer. Paludismo pernicioso, o a forma cuartana, cotidiana o terciana. Fiebre con frío externo o piel helada y con calor interno, con delirio y cara roja; alterna bruscamente con escalofríos. Fiebre tifoidea; sarampión; fiebre puerperal y amarilla. Sudores siguiendo a la fiebre, especialmente de mañana o todo el día y la noche; fríos, viscosos y copiosos y siempre con palidez mortal de la cara; aparecen o se agravan por el menor movimiento, con la diarrea, antes y durante la menstruación, con los dolores, durante y después de mover el vientre, y mejoran al salir de la cama; los síntomas se agravan mientras suda y, generalmente, transcurren sin sed. Los sudores son de olor agrio o ácido, fétido o pútrido, coloreando a veces la ropa de amarillo. En ocasiones, suda solo en las manos.
  • * 42. Piel cianótica, o púrpura; blanquecina o pálida; fría; flácida y sin elasticidad. Erupción como sarna, con prurito nocturno. Urticaria. Sarampión con erupción tardía y pálida, con hemorragias, vómitos y somnolencia. Escarlatina con erupción azulada. Erupción miliar con prurito por el calor, y ardor después del rascado.

Complementario

Carbo Vegetabilis.

Guía de Efectividad:

* Usable en la salud homeopática
** Efectivo para la salud
*** Bastante Efectivo y saludable